Tres invitaciones del Cardenal Omella

Coincidiendo con el final del Año litúrgico, el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, nos ha hecho tres hermosas “invitaciones” en su discurso en la Asamblea General de la Conferencia Episcopal Española, que nos vienen como anillo al dedo, en la solemnidad de Cristo Rey

Son, sin duda, tres sugerencias luminosas en este cúmulo de encrucijadas que vive el mundo de hoy y la sociedad de nuestro tiempo.

Primera invitación: “Los cristianos estamos llamados a mirar el futuro con realismo y, sobre todo, con esperanza. Nosotros, que creemos en Jesucristo resucitado, sabemos que ni estamos solos, creemos que Cristo camina a nuestro lado en medio de todas las vicisitudes de la historia personal y global”.

Segunda invitación: “Cristo nos invita a mantenernos arraigados en la verdad y a vivir con transparencia y autenticidad. Estamos atravesando tiempos difíciles y no hay razón para ocultarlo. La situación actual nos desafía. Las dificultades son reales. Cristo nos está llamando a ser inteligentes y perspicaces en la forma en que abordemos los desafíos de este momento. Nos insta a permanecer fieles a nuestros valores y principios, incluso en medio de las adversidades”.

Tercera invitación: “Invito de corazón a todo el pueblo de Dios a que permanezcamos más unidos que nunca. Jesucristo nos enseña que cuando estamos divididos, pedemos fuerza. En cambio, cuando nos decidimos a trabajar unidos bajo la guía del Espiritu Santo, aflora esa sabiduría que puede ser luz y esperanza para el mundo”.

La solemnidad de Cristo Rey nos invita a vivir los valores de su Reino: “Verdad, Amor, Justicia y Libertad”, acompañados por la Virgen, que al pie de la cruz, es toda una tesis doctoral sobre el dolor y el amor.

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