“Siento mucho amor hacia ustedes”

El Obispo de Córdoba ha visitado el núcleo rural de Nuevo Egipto y otros poblados de Picota en la quinta jornada de su visita pastoral. La unción de enfermo para algunos vecinos y la explicación de la sucesión apostólica han centrado esta etapa en Picota

Nuevo Egipto es un núcleo rural del distrito de San Hilarión. Hasta allí ha llegado el obispo de Córdoba para administrar la unción de enfermo y celebrar la eucaristía. Dirigiéndose a niños y mayores, afirmó que todo bautizado pertenece a la Iglesia y explicó la sucesión apostólica a través de sus propia ordenación episcopal hace dieciocho años , “aquellos doce hoy somos cinco mil por el mundo entero, sucesores de los apóstoles por el sacramento del orden” , explicó.

  • Homilía del Obispo en Nuevo Egipto:

Junto a los obispos están sus colaboradores, los presbíteros, que acompañan el anuncio del Evangelio por el Mundo entero y en este sentido, el Obispo describió como un día monseñor Rafael, Obispo de Moyobamba le trasladó la posibilidad de que sacerdotes cordobeses fueran a Picota, una propuesta que se concreta en la presencia de dos sacerdotes diocesanos en Picota.
Después, el obispo quiso mostrar su cariño por los asistentes y después de recorrer muchos poblados les dijo que “me siento con mucho amor hacia ustedes y ustedes me reciben con la alegría de recibir un sucesor de los apóstoles: es una alegría grande para ustedes y para mí”.
Atendiendo al Evangelio del Día, el Obispo explicó que entre los discípulos también había mujeres, una gran novedad que expresa la dignidad con la que Jesús contempla a la mujer aceptándola como seguidora suya, entre ella, María Santísima, que colaboró en la redención de los hombre dando a luz a Jesús virginalmente y al lado de la cruz.
“Más importante que la visita del Obispo de Córdoba es que ha llegado Jesús”, expresó don Demetrio a los asistentes reparando en los niños a los que indicó el sentido de la lamparita junto al Sagrario que significa que “aquí está Jesús oculto, Jesús vivo; en el sagrario Jesús está vivo, que ha querido venir hasta Nuevo Egipto y quedarte aquí”. El obispo preguntó a los vecinos de Nuevo Egipto si se daban cuenta del amor que Jesús les tiene y afirmó que han sido los apóstoles los que han trasmitidos los sacramentos y los sacerdotes que llegan hasta aquí no habría eucaristía, por eso “tenemos que pedir que haya más sacerdotes”.

Unción de enfermos en Nuevo Egipto

Caspizapa

Puerto Rico

Visita a un molino de arroz

En Vistalegre

Monseñor Demetrio Fernández continúa con su visita a los pueblos y aldeas de Picota, recorriendo junto a los sacerdotes cordobeses Nicolás Rivero y Antonio J. Reyes cada una de las comunidades y familias que conforman estos pequeños rincones de la selva amazónica.

Vistalegre fue el pueblo que acogió al Obispo el jueves, 19 de enero. Ante una inmensa alegría por parte de los fieles, el prelado administró el Sacramento del Bautismo a un grupo de niños y bendijo a las familias allí congregadas. “Voy a encontrarme con alegría a niños, jóvenes y adultos, pero sobre todo a los niños que van a ser bautizados y van a ser hijos de Dios”, afirmó el prelado en su homilía en Vistalegre, asegurando que en este día “crece la comunidad de hijos de Dios, porque nace un grupo para la vida eterna, la vida divina y la vida de Dios”.

“Cada uno de estos niños con su nombre comienzan hoy a ser hijos de Dios y esta vida que hoy reciben es como la puerta del cielo, para que vivamos con Él en su casa, que es el cielo”, aclamó. Y añadió: “Bendito Dios que en este pueblito y comunidad parroquial añade a su iglesia la comunidad de Vistalegre y a este grupo de niños”.

Además, el Obispo explicó a los fieles que el Bautismo perdona el pecado original porque “es el agua que lava nuestra alma y nos hace limpios y puros a los ojos de Dios” y que es Dios quien es capaz de perdonar todos los pecados. “Él ha instituido el Sacramento de la Penitencia, por el que uno declara sus pecados y recibe una lluvia de perdón y de gracia”, afirmó al tiempo que pidió a las familias ayudarles a los niños a llevar a Dios en su alma siempre.

Visita a Tingo de Ponasa y Shamboyacu

Igualmente, el Obispo estuvo visitando la comunidad de Tingo de Ponasa y Shamboyacu para celebrar junto a los fieles la santa misa y poder compartir con ellos una jornada de convivencia impartiéndoles a todos su bendición y recordándoles el amor de Dios hacia todos sus hijos.

Visita a Shamboyacu

Llegada del Obispo a El Dorado

El día 18 de enero será recordado por todos. Las familias se han congregado este día en torno a los sacerdotes y el Obispo para que algunos niños reciban su primera comunión de manos de monseñor Demetrio Fernández y otros hayan sido bautizados. Un motivo de mucha alegría para el Obispo, que asumió ante todos que “venir hasta El Dorado para administrar el sacramento es cumplir el mandato de Jesús”.

El bautismo es la puerta de la Iglesia, pudieron escuchar de voz del Obispo, que proclamó que “Jesús te ama y ha muerto por ti, por eso hemos llegado hasta aquí para darte esta buena noticia” y añadió que cada domingo, los responsables de esta comunidad se van a reunir para escuchar la palabra de Dios, que “a lo largo de la historia nos ha hablado de muchas maneras y todo está en la Palabra de Dios; conociéndola sabemos lo que Dios nos ha dicho y nos ha dicho cuál es el camino de la felicidad”.

Un ambiente festivo, lleno de gratitud, se ha hecho presente y, durante la celebración, las palabras del Obispo han confirmado a todos una certeza que les llena: con los brazos extendidos, Jesús nos dice a cada uno, “te quiero mucho, he dado la vida por ti, quiero que seas mi amigo”. Así se lo ha traslado don Demetrio, que como los apóstoles sigue el mandato de Jesús de predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra.

Fotos Álvaro Tejero

Reunión con los grupos parroquiales de Picota

En el día de San Antonio Abab, que se celebra el 17 de enero, el Obispo se reunió con los grupos parroquiales de Picota tras celebrar la eucaristía. Un encuentro que propició que monseñor Demetrio Fernández hablara de santidad y del abandono “de nuestras cosas" para  seguir a Jesús.

Durante el encuentro con los grupos parroquiales, el obispo dio las gracias a los fieles por la ayuda dada a los sacerdotes diocesanos misioneros en Picota, Antonio Javier Reyes y Nicolás Rivero que “han tenido que dejar muchas cosas y personas, han tenido que decir adiós a sus padres porque sienten que Dios les dice: ve muy lejos y predicar el evangelio”. Además animó a los padres congregados en la celebración a enviar a sus hijos al seminario y a los jóvenes a escuchar la llamada de la vocación sacerdotal.

“Dios lleva a término aquello que nos promete”, afirmó el Obispo durante su homilía ante los grupos parroquiales de Picota, y a lo largo de los siglos, -continuó- Dios ha preparado este encuentro con las personas, aunque le hayan dado la espalda, pero Dios nunca ha dado la espalda al hombre, porque Él siempre cumple sus promesas, “sobre todo nos ha dado a su hijo Jesucristo crucificado que preside nuestros templos y a Jesucristo glorioso al que no vemos, pero adoramos en la eucaristía y recibimos en la comunión.

“Lo más importante de todo es amar a Dios y al prójimo”, afirmó don Demetrio, pero, matizó,  nos gusta  aferrarnos a las normas y “se nos olvida Dios y  el prójimo”. Jesucristo nos ha dicho por “encima de todo está el amor a Dios y al prójimo y todas las normas nos ayudan a amar a Dios y al prójimo”.

En este 17 de enero, en torno a San Antonio Abad, el Obispo explicó cómo este santo dio a todo a los pobres y se fue al desierto a ofrecer su vida en oración por la humanidad. Una enseñanza para todos que “aunque seamos pobres vivimos aferrados a las cosas y nos invita a levantar la vista Dios y desprendernos de las cosas de este mundo”.

Fotos Álvaro Tejero 

Llegada a Nueva Bagua el 17 de enero 

A Nuevo Bagua, en el distrito de Buenos Aires, provincia de Picota, se llega  a través de caminos de tierra. En plena selva amazónica, una pequeña comunidad de fieles se reunió en torno a la modesta Iglesia donde no todos los domingo puede celebrarse la Santa Misa, por eso la llegada del Obispo de Córdoba ha sido acogida con mucha alegría .

En el poblado de Nuevo Bagua, el obispo de Córdoba propuso a los asistentes aprender de nuestros hermanos los santos y escuchar a Jesús cuando nos llama al modo en que lo hicieron santos como San Antonio y San Francisco de Asís que pudieron percibir esa llamada cuando Jesús les dijo “tú vente conmigo y déjalo todo”. Cuando uno hace ese cálculo, -explicó el Obispo-,  encuentra mucho más de lo que se nos pide cada día y por tanto, “cuando Jesús nos dice déjalo todo y vente conmigo, hemos de seguirle con generosidad porque Él va a darnos mucho más de lo que nos está pidiendo cada día”. Asimismo, el Obispo apuntó ante los fieles de Picota que es necesario “pedir al Señor que nos conceda ser desprendidos” para no llegar a componer nuestra propia vida por encima de lo que Dios nos ofrece porque creemos que “voy  a ser más feliz con lo mío que con lo que Jesús me ofrece y llegamos a una componenda: sigo a Jesús pero no me desprendo de lo mío”

El Obispo en su homilía se refirió a una pequeña imagen de Jesús de los Milagros y otra de Cristo a Crucificado, en su presencia preguntó a los niños “¿Cuántas heridas tiene Jesús?” para explicar que el corazón de Cristo tiene una herida en el corazón hecha por la lanza en el costado y ese corazón atravesado nos dice “yo te quiero mucho”, un corazón que ha quedado abierto como el de Jesús de los Milagros, “cuya sangre ahora viene al altar” y junto al pan consagrado significa que es Cristo vivo el que “viene a nuestro pueblo”.

 

El Obispo en el distrito de San Hilarión

El Obispo de Córdoba visitó el día 16 de enero el distrito de San Hilarión en cuya parroquia celebró la eucaristía y rezó el santo rosario junto a los fieles vinculados  a la misión diocesana de Picota.

Monseñor Demetrio Fernández fue recibido con carteles donde podían leerse mensajes de agradecimiento por la labor que allí desarrollan los sacerdotes cordobeses Antonio Javier Reyes y Nicolás Rivero y otros en los que se reclamaban más sacerdotes para la zona.

El obispo conversó con todos en este primer encuentro y durante la homilía en San Hilarión se dirigió a los fieles diciéndoles que “Jesucristo es un esposo verdadero que nos ama hasta dar su vida en la cruz, pero espera de nosotros que lo amemos también a Él dándole nuestro corazón”.

El prelado reparó en las imágenes dela Virgen María del templo  donde presidió la primera eucaristía de su visita pastoral a Picota, “donde está Jesús está su madre y donde está María está Jesús”, les dijo y encomendó a la Virgen la capacidad de amar a Jesús y unos a otros como Él nos ha enseñado.

En su alocución, don Demetrio manifestó su alegría por estar entre los fieles de San Hilarión y subrayó la presencia de los sacerdotes cordobeses a los que se el Obispo de la prelatura de Moyobamba le ha encomendado esta y otras parroquias, “qué bonito es tener sacerdotes cerca”, aseguró, mientras les trasladó la posibilidad de vocaciones nativas para poder disfrutar de la celebración de la eucaristía cada domingo: “necesitamos sacerdotes en San Hilarión, Moyobamba, Shamboyacu y en el mundo entero; vamos a pedirle a Jesús que  nos mande más, porque Él es el que llama” .

Tras la celebración de la eucaristía, el Obispo junto a los sacerdotes misioneros diocesanos tuvieron un encuentro con la comunidad cristiana de San Hilarión y su animadora. Para hoy está prevista la visita a una de la zona de las alturas a Nuevo Bagua, donde el Obispo visitará a la comunidad cristiana y celebrará también la eucaristía.

Encuentro Continental de sacerdotes de la OCSHA 

Asimismo, tras su visita pastoral a Picota, el obispo de Córdoba participará del 23 al 27 de enero en Lima, en el encuentro Continental de la OCSHA como enviado por la Conferencia Episcopal Española al encuentro de sacerdotes misioneros españoles de toda América, entre los que también se encuentran Antonio Javier Reyes y Nicolás Rivero, sacerdotes misioneros de Córdoba en Picota.

MIRADOR DE PICOTA

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