“La semilla de la fe antes o después rebrota”

Monseñor Demetrio Fernández presidió la misa de envío a la misión educativa de los profesores de religión

El jueves, 29 de septiembre, tuvo lugar en la Santa Iglesia la Catedral la eucaristía de envío a la misión educativa de los profesores de religión. Durante la homilía el prelado volvió a recordar al profesorado que su tarea no es simplemente un puesto de trabajo, es una misión eclesial. “La Iglesia os envía a anunciar el Evangelio y con vosotros va hasta las aulas, al encuentro del alumnado”. Es necesario recordar siempre la dimensión honda de esta misión.

Monseñor Demetrio Fernández les animó a comenzar el curso con mucha esperanza, acercándose a cada alumno con el cariño del Corazón de Cristo. La tarea del profesor es como la del sembrador, su semilla cae en todo tipo de terreno. Insistió en que la semilla de la fe siempre rebrota y da frutos de vida eterna, no sólo frutos temporales. No hay que desanimarse si los resultados no son inmediatos. “Aunque los alumnos estén distraídos, la semilla está. Y esa semilla es la Palabra de Dios, que es más que una palabra humana”.

La impronta que los profesores dejan en los alumnos es muy importante, dejan traslucir su experiencia de fe. Se trata de un acontecimiento: el encuentro con Jesucristo, que nos abre a la esperanza y que es capaz de transformar la vida.

También los profesores forman parte de un claustro, en el que deben crear un clima especial y en el que generalmente son bien vistos. No debemos tener miedo a anunciar el Evangelio, aunque el ambiente sea contrario y haya que pasar trabajos. En la oración asidua encontraremos las ganas y el amor para realizar la misión educativa. “Sois un verdadero ejército y estáis en primeria línea de combate” apuntó.

El pastor de la Diócesis acabó su homilía con un consejo concreto para todos los asistentes: “Conectar con el sacerdote del lugar dónde estéis. Buscar algún momento, pedir su contacto. Hay que unir fuerzas para potenciar la acción evangelizadora de la Iglesia”. “No olvidéis encomendaros a la Virgen”, Ella hizo posible que Jesús irrumpiera en la historia y hará lo posible por llevarlo a cada corazón.

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