“La Religión ofrece una visión del ser humano muy necesaria en la sociedad actual”

Javier Martínez es profesor de Religión en distintos centros educativos en la etapa de infantil y primaria

En los centros andaluces hay un alto porcentaje de matriculaciones en la asignatura de Religión Católica. Supera de media el 70%, ¿qué factores cree que influyen en la alta aceptación de la asignatura por parte de las familias y de los jóvenes?

Este elevado porcentaje de matrículas en la asignatura de Religión Católica depende de diversos factores como son los culturales, sociales, educativos, personales y motivaciones.

Dentro de nuestra comunidad autónoma se aprecia una estrecha relación entre fe, tradición y cultura, por ello las familias y alumnado eligen esta asignatura porque ofrece una comprensión cultural y global del mundo en el que vivimos dado que la religión ha estado significativamente presente a lo largo de nuestra historia.

El currículo que ofrece la asignatura de religión es muy llamativo para las familias, ya que la educación religiosa aborda aspectos relevantes: formación moral y ética, valores y principios que permiten a los escolares reflexionar sobre cuestiones de justicia, respeto, compasión, perdón, caridad, honestidad, apertura a lo transcendente… permitiendo una educación integral, completando a la persona en todas sus dimensiones y siendo partícipes en la construcción de una sociedad mejor.

Las alternativas educativas en la oferta curricular no son comparables a la asignatura de religión ni percibidas como igualmente atractivas o relevantes para las familias y los discentes.  Nuestra asignatura ofrece una visión y una idea del ser humano muy necesaria en la sociedad actual, como persona libre, buena y abierta a la trascendencia.

El último factor a destacar es el profesorado de religión, elemento motivador para el alumnado, que con su ejemplo va más allá de la enseñanza académica y puede tener un impacto duradero en la vida de los estudiantes porque sus clases son el lugar de encuentro y de aprendizaje en la alegría del amor de Dios.

¿Considera que la materia de Religión y su profesorado tienen el tratamiento que merecen equiparable a las demás materias?

Ciertamente cada vez que aparece una ley educativa nueva, la asignatura de religión se encuentra en controversia por la reducción horaria, si será o no evaluable, o que su nota compute para la media cuando los expedientes entren en concurrencia, cosa que no ocurre con otras materias del currículo. Por otro lado, el profesorado forma parte del claustro y participa de igual manera en la práctica diaria del centro.

Además, como señala nuestra constitución, “los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”, por ende, la asignatura de religión no es un obstáculo para la formación en valores en una sociedad democrática, todo lo contrario, supone un claro ejercicio de libertad y de pluralidad y es elegida año tras año.

El Papa Benedicto XVI afirmó que “la juventud tiene derecho, desde el inicio de su proceso formativo, a ser educada en la fe y en las sanas costumbres y que la educación integral de los más jóvenes no puede prescindir de la enseñanza religiosa en la escuela” (Discurso, 30 de junio 2007).

¿Qué niño/joven de hoy es el que acude a las clases de Religión?

El alumnado matriculado en la asignatura de religión es muy diverso. Hay alumnos que provienen de un ambiente cristiano y que practican su fe fuera de la escuela junto a su familia. Por otro lado, encontramos a discentes cristianos, pero no viven una experiencia real, su ámbito cristiano se limita al contacto que tienen en clase de religión. Por último, encontramos el perfil de alumnado que siente mucha curiosidad por la asignatura, pero su familia no es cristiana.

¿Qué aporta el estudio de esta materia al perfil académico del alumno?   

La asignatura de religión tiene muchas virtudes, permitiendo una educación integral, que completa y da sentido al resto de asignaturas. Además, ayuda a comprender el contexto que le rodea y las distintas expresiones culturales y sociales como el arte, la arquitectura, la música, las tradiciones…, es decir, permite al alumnado conocerse, comprender el mundo y ser mejor.

En conclusión, el estudio de la asignatura de religión ofrece al alumnado la oportunidad de desarrollar habilidades y perspectivas que pueden ser valiosas en diversos aspectos de su vida personal y profesional, y de explorar las dimensiones más profundas de la vida humana.

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