El Obispo consagra el nuevo altar de la parroquia de Almedinilla

Los fieles de la parroquia de San Juan Bautista han colaborado en la ejecución del nuevo altar

 

Una pieza en mármol de dos tonalidades, rojo alicante y crema, a conjunto con la parroquia reformada en el año 70, es el nuevo altar que luce la parroquia de San Juan Bautista de Almedinilla.

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha sido el encargado de consagrar el altar este domingo, 11 de febrero, en una ceremonia en la que, como ha afirmado el párroco, David Ortiz, “es poco común y solo se ve una vez en la vida” y ante un templo abarrotado de fieles.

El nuevo altar sustituye al que había, una pieza de madera con cuatro columnas y endeble, según el párroco, que no estaba erigido correctamente. De ahí que se decidiera instalar un altar fijo, de una piedra noble y soportando las reliquias, en este caso, de las seis mártires de Posadas, a quienes se podrán encomendar los fieles desde ahora.

La iniciativa ha sido financiada por la propia parroquia, llevándose a cabo tras recibir luz verde del Secretariado de Patrimonio de la diócesis de Córdoba.

“Estamos muy ilusionados de poder tener este altar y tener también en nuestra parroquia las reliquias de las Beatas Mártires de Posadas, que nos van a ayudar con los milagros de ellas a aumentar la devoción del pueblo cristiano”, ha subrayado David Ortiz.

Asimismo, al finalizar la ceremonia se ha descubierto una placa conmemorativa en el templo en recuerdo de este día tan significativo para la parroquia de Almedinilla.

Rito de consagración

Se trata de una celebración importante y especial para la Iglesia, que utiliza para la ocasión un rito singular.

En el rito de consagración del altar, éste es ungido, primero, con Santo Crisma e incensado, como perfume de suave olor que remite al que es el altar por excelencia, Cristo. Después, dentro del nuevo altar se depositan las reliquias de las Beatas mártires que han entregado su vida por Cristo haciendo de su vida un altar.

Finalmente, el altar es revestido con manteles, iluminado y decorado para significar la belleza que supone para los cristianos Cristo.

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